
Hoy estuve en casa, en mi antigua casa, la de mis padres, y note lo distinto que estaba todo, las habitaciones, las paredes, las ventanas, el jardín, el olor a hogar. Mire a mi madre, después de meses, y me sorprendió el blanco de su cabello, y la tristeza de su rostro y recordé…
Noviembre 16 de 2000…
Hacia 4 días habíamos celebrado todos juntos y felices los 4 años del pequeño Bastian, mama, papa, hermanos, todos, nadie imagino que esa seria la ultima vez que nos reuniríamos así, felices. Ese día 16 llamaste, nos anunciaste una entrevista para un nuevo trabajo, y pediste que yo personalmente recibiera a tu hijo del colegio.

Te deseamos mucha suerte a través del teléfono, y yo me fui a tu casa, tuve el placer de verte por última vez. Llego la hora de la llegada de Bastian, vimos unas películas, y luego se durmió, tu no llegabas, que será, pensaba, siempre fuiste muy buena mama, y papa a la vez, nunca te atrasabas para tu pequeño, seguí esperando, pero ya me angustiaba y decidí llamar a mama, a ver si ella tenia noticias tuyas, pero nada. Nadie sabia donde estabas, Kathy, nadie, y todos comenzamos a impacientarnos. Pasaron las horas, todos nos reunimos en tu casa, estabamos muy molestos, pensando que quizás estabas por ahí, celebrando tu nuevo trabajo y habías olvidado llamar. Llego la mañana, el niño al colegio, no sin antes preguntar por mama, y que le decíamos. Mama fue de viaje, pero nosotros te cuidamos hasta que regrese, besos amor, y ahora al Cole, que ya esta bien tarde vale..ok tia pollito, respondía el.
Ese día tampoco apareciste, llamábamos a tu móvil y nada a tus amigos, a tu novio, nadie sabia nada de ti. No se imaginan la angustia, de no saber que pasaba, de imaginar mil cosas, si estabas bien, mal, en fin. Por la noche a la policía, denuncia por “presunta desgracia” que cruel frase para los oídos. Comenzó una búsqueda, intensa, mama no dormía, el teléfono sonaba y cada vez que lo hacia la esperanza se prendía como un fósforo en sus ojos, pero al contestarlo y no recibir noticias tuyas se hacia cada vez mas chiquita.
Ella siempre decía que ibas a regresar, y que la ibas a llenar de esos besos babosos que ella odiaba. Llego diciembre, el mes de tu cumpleaños, el 5 de diciembre cumplirías 27 años, que joven y bella eras, y no estabas. La navidad, nunca voy a olvidar aquella navidad, fue la mas triste de mi vida, y como no serlo, si faltabas tu.
Papa y mama comprendieron que debíamos guardar las apariencias frente a los niños, ese año hubieron regalos como todos los años, abrazos, pero abrazos cargados de dolor, y de esperanza, recuerdo que en la cena, como todos los años pedimos un deseo, en secreto cada uno de nosotros, seguro queríamos lo mismo, pero Bastian rompió el silencio diciendo:
“yo voy a pedir mi deseo bien fuerte este año, para que el ángel de los deseos me escuche”. “quiero que mami regrese a casa, que ya la extraño”.
El corazón de todos se rompió en pedacitos, y mama dijo; esta muy bien eso, todos pediremos lo mismo al ángel de los deseos, y bien fuerte por si se hace el sordo”. Siempre me sorprendió lo entera que vi a mi madre en aquella ocasión, nunca lo voy a olvidar.
Termino el año, llego el 2001, y nada, la búsqueda seguía sin resultados.
Fue el comienzo de año más fatal de todos nosotros.
Read more...